El costo de la Democracia

El costo de la democracia.

 

Una democracia vacía de valores, reducida a una competencia entre partidos políticos 

que tienen soluciones «garantizadas» para todo, puede ser muy poco democrática.»

Václav Havel

 

Visto desde el punto de vista económico la democracia parece un mal muy caro para el Estado.

La participación de los partidos políticos, la participación ciudadana, las elecciones, la representación popular, son en la práctica cargas muy pesadas para la ciudadanía contribuyente.

Este año (2015), en el que por ley habrá elecciones para la renovación de los Poderes Legislativo y Ejecutivo, además de Ayuntamientos; parte importante del erario público será destinado para pagar las campañas políticos y las actividades de los partidos en el Estado; las cuales dicho sea de paso dejan bastante que desear.

Los habitantes de Jalisco pagaremos este 2015 un poco más de $215 millones de pesos, para:

  • Pagar campañas políticas.
  • Escuchar discursos huecos y sin fondo.
  • Promesas de los políticos, que de antemano sabemos no cumplirán.
  • Tapizar la ciudad de publicidad.
  • Hacer ricos a los medios de comunicación.
  • Continuar manteniendo partidos políticos.
  • Financiar a los candidatos ciudadanos que logren el registro, aunque no tengan ninguna posibilidad de ganar.

Al final del día, ya sabemos de que color está pintado cada municipio, cada distrito local y federal, y sobre todo nos queda bastante claro que en nuestro estado se hará hasta lo imposible para que siga siendo priista, no porque sea mejor, ni porque tenga mejores candidatos, sino porque así conviene a los intereses de quienes detentan el poder.

No entraremos en detalles, pero sin duda alguna hay mejores formas de gastar el dinero público, pues mientras alcaldes, legisladores y el propio ejecutivo, presumen los logros obtenidos en sus respectivas administraciones, lo cierto es que Jalisco requiere de una inyección inmediata de recursos para satisfacer las demandas ciudadanas.

Otro punto que debemos considerar, es que esta es la cifra oficial, la que legalmente deberán gastar los partidos políticos, sin embargo es bien sabido que hay otras percepciones, que el presupuesto asignado no les alcanza para la compra de votos, para las despensas que cambian por los sufragios; así que a la cifra de $215 millones de pesos habrá que sumarle la cifra que nunca van reportar y que en ocasiones asciende a más del doble que el asignado.

 

Un ciudadano preocupado.

 

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