Fe, ciencia y juventud

Por: Gabriel Ruiz

 «Jamás he negado la existencia de Dios. Pienso que la teoría de ldarwina evolución es totalmente compatible con la fe en Dios. El argumento máximo de la existencia de Dios, me parece, la imposibilidad de demostrar y comprender que el universo inmenso, sublime sobre toda medida, y el hombre, hayan sido frutos del azar» (H. Darwin. Teoría de la evolución)

“Hay jóvenes pero  falta juventud” clamaba Anacleto González, la juventud es indómita, inquieta, investiga, se embriaga en el riesgo, se fascinan al abrir cada puerta del saber y de la ciencia, de descubrir que hay un mundo inmenso y desconocido para ellos, maravilloso, de una precisión y perfección indescriptible, en la escuela tradicional les  enseñamos  “Como” funciona ese mundo, pero nos olvidamos de adentrarnos en el “Quien” y el “Para qué” se creó el universo que habitamos, les enseñamos la técnica y olvidamos la filosofía y la teología detrás y a consecuencia de la ciencia.

Reflexionar en la perfección del funcionamiento del ojo, que es capaz de enfocar y tomar millones de fotografías cada segundo, almacenarlas y seguir almacenándolas, mejor que cualquier cámara que ha existido y existirá, solo podemos concluir que alguien con una inteligencia  superior nos fabricó.

Percatarnos,  que al ver a una persona que hacía décadas no veíamos, nuestro cerebro va a lo más profundo del inconsciente, extrae la información y la recordamos, es increíble  y nos causa admiración, el neurólogo más experto podrá algún día explicarnos cómo funcionan las neuronas en el proceso tan maravilloso de la memorización, pero “Quien y Para qué” lo creó, es estudio que compete a  la Fe.

Al escuchar la música, nunca meditamos en  la precisión de las manos, que al tocar la música, con el tiempo fuerza y ritmo preciso, reciben la señal cerebral para  mover los dedos a gran velocidad y tocar cada nota y replicar la melodía exacta cada vez, descubrir que detrás de una ejecución musical capaz de cambiar nuestro estado de ánimo, está la perfección de la creación de nuestro cuerpo que es inexplicable e ignota.

Al descubrir que el futbolista golpea el balón,  con la fuerza exacta ni más ni menos, en el ángulo requerido, en el instante preciso, para poner la pelota en el punto exacto y realizar esa jugada de ensueño, que nos llena de entusiasmo y nos hace gritar, no tenemos menos que quedarnos estupefactos con la creación de nuestro propio cuerpo, regido por millones de leyes y formas tan perfectas de operar.

Nuestro cerebro tiene unas cien mil millones de neuronas. Cada una de estas neuronas está conectada a cientos o incluso miles de otras neuronas, formando redes extremadamente complejas. De estas conexiones depende nuestra memoria, el habla, el aprendizaje de nuevas habilidades, el pensamiento, los movimientos conscientes y en fin, todo el funcionamiento de nuestra mente. Estas conexiones se conocen como sinapsis y se desarrollan y modifican a lo largo de la vida de acuerdo al aprendizaje y a las experiencias de la persona. La cantidad total de sinapsis en el cerebro no se conoce pero es un número casi inimaginablemente elevado, algunos estiman un cuatrillón (un 1 seguido por 15 ceros).

Ante todas estas maravillas, en las que billones de células de nuestro cuerpo tienen una sinfonía perfecta, una coordinación exacta para que todo esto suceda en sincronía, Me parece impensable que alguien afirme o considere, de manera honesta, que esto es simple resultado del azar de la evolución, como si el caos produjera orden, la más simple de las leyes de la probabilidad  nos indica que la probabilidad de que 5 dados tirados al aire  caigan en secuencia ascendente es casi  cero, pensar que millones de células mantengan el orden es de hecho absurdo, así pues, sin duda alguna detrás de toda esta perfección hay un ser supremo de inteligencia superior, a eso le podemos llamar como queramos, Yahvé, Alá, God, Dieu o Dios.

Ante lo inminente de la existencia de Dios, a nuestros jóvenes los quieren envenenar, diciéndoles “es la maravilla de la naturaleza”, en esa ingeniería de las palabras,  en las que al conjunto de leyes y al comportamiento del cosmos, quieren mostrarlo como si eso tuviese la esencia de un ser, entonces en ese sofisma presentan el  “Cómo funciona”, como si las misma  leyes fuesen “Quienes” se crearon a sí mismas, truncando así el proceso de búsqueda del “Quien y por Qué” de la creación. Todo esto pretende sustituir a Dios por la naturaleza o la madre tierra. Newton decía: “El conjunto del Universo no podía nacer sin el proyecto de un Ser inteligente”

Las corrientes ateísantes, tratan de mostrar a la naturaleza como un Dios en sí mismo, al que hay que adorar, eso no solo es regresar miles de años en la cultura, sino que equivaldría a admirar una maravillosa jugada de fútbol sin pensar en el futbolista o gozar de la música sin pensar en el la genialidad del autor y el ejecutante.

Si para nuestros jóvenes, los músicos y los futbolistas son sus ídolos cuanto más debiese ser Dios, el magno, creador y director de la orquesta maravillosa del concierto de la ciencia y el cosmos.

¿La ciencia y la razón contradicen nuestras creencias religiosas?

 


edison«Mi máximo respeto y mi máxima admiración a todos los ingenieros, especialmente al mayor de 
todos ellos, que es Dios». (A. Edison) 

La ciencia estudia el “Cómo” funciona el cosmos, es dominio de la Fe el “Quien”  lo creó  y “Para qué” lo hizo, de este modo es imposible que la fe y la ciencia se contradigan, es como decir, que la sal o el ajo sustituyen  el sabor de un guiso, cuando siempre lo mejoran y lo subliman.

La fe complementa la razón como el telescopio complementa al ojo. Con el telescopio veo estrellas que no veo a simple vista. Con la fe obtengo respuestas a muchas cosas para las que la ciencia no tiene respuesta: ¿Qué sentido tiene la vida del hombre?, ¿De dónde viene? ¿a dónde va?, ¿Qué hay después de la muerte?.

Relata Platón en uno de sus diálogos que preguntaron a Sócrates, “¿Quién es el hombre más sabio de Grecia? A lo que él respondió, “yo solo sé que no se nada”, queriendo decir que entre más aprendes,  te das cuenta que menos sabes, entre más descubre la ciencia se abren nuevas puertas para investigar, eso ha pasado en las últimas décadas con la genética, el ADN como algo único e individual, el número de cromosomas y su cariotipo como el distintivo más específico para clasificar las especies y ahora el estudio del genoma humano es el nuevo túnel para seguir descubriendo las maravilla de la creación, “conforme aprendemos más  de la creación, nos percatamos que no sabemos casi nada”.

¿La ciencia y la razón contradicen o cuestionan la existencia de Dios?

  1. ampere«¡Cuán grande es Dios, y nuestra ciencia, una pequeñez!» (M. Ampere: Inventor del telégrafo, y electromagnetismo). 

 El genial matemático Cauchy decía: “Yo soy cristiano, es decir, yo creo en la divinidad de Jesucristo, como  Copérnico, Descartes, Newton, Kepler, Fermat, Leibniz, Pascal, Grimaldi, Euler, Gauss, Guidin, Boscowich, Gerdil, con todos los grandes astrónomos, todos los grandes físicos, todos los grandes matemáticos de los siglos pasados. Yo también soy católico como la mayor parte de ellos; y si se me pregunta la razón, diré que mis convicciones son el resultado, no de prejuicios de nacimiento, sino de un examen profundo de la ciencia”.

El hecho de que haya tantos hombres de ciencia creyentes es prueba de que la ciencia no es obstáculo para creer. Si lo fuera, todos los científicos serían ateos; y, como hemos visto, muchos hombres de ciencia se declaran creyentes. El hecho de que haya científicos ateos o agnósticos, habrá que explicarlo por otros caminos o buscar otras razones, pero nunca por  el hecho de ser científicos.

El problema del hombre contemporáneo es la fraudulenta y persistente manipulación a que ha sido sometido por el racionalismo materialista, que le asegura que “La Ciencia” ha demostrado la no existencia de Dios, cuando de hecho la lógica nos dice que; la existencia de algo puede no haberse probado, pero imposible probar la no existencia de lo que no existe.

Darwin confirma la existencia de Dios…

juan pablo“Teniendo en cuenta el estado de las investigaciones científicas de esa época y también las exigencias propias de la teología, la encíclica Humani generis consideraba la doctrina del evolucionismo como una hipótesis seria, digna de una investigación y de una reflexión profundas, al igual que la hipótesis opuesta”

Por alguna extraña razón, se ha supuesto que la teoría de la evolución de Darwin contradice la existencia de un Dios creador, Darwin afirma que; por selección natural se crearon todas las especies y que todas tienen su origen en una criatura de naturaleza simple,  con eso afirma de hecho, que hubo un inicio y por tanto implícitamente afirma la necesidad de un Dios creador, pues de inmediato nos lleva a la pregunta y ¿quién produjo el inicio?, ¿materia inerte? Y  ¿Quién creó la materia inerte?, ¿existió siempre?, ¿Quién hizo que la materia empezara a evolucionar en un momento en el tiempo y no antes?

La teoría de Darwin era eso, solo una teoría, que tomo una gran popularidad porque de hecho cuestionaba la creación como la describe el Génesis,  si tomamos la biblia como un libro científico y no como un libro de Fe, concluiríamos que se contradicen, pero si tomamos el génesis, cuyo mensaje esencial es, todo fue creado por Dios, utilizando una pedagogía simple al entendimiento de la gente de la época en que fue escrito, no hay contradicción, los días de la creación indican que tomo tiempo en crearse, pero un día del génesis puede bien equivaler a años de evolución. Ambos afirman que hubo un inicio y que hubo un tiempo de creación para cada especie y por tanto un ser creador.

Que los seres vivos evolucionan, no hay duda científica pero que todos los seres vivos provienen de un ser original simple, hoy en día es una teoría de Darwin es obsoleta, a la luz  de los tremendos avances que hemos hecho en biología molecular, bioquímica, y genética en los pasados cincuenta años.

Darwin reconoce que: «Si se pudiera demostrar la existencia de cualquier órgano complejo, el cual no pudo haber sido formado por numerosas y pequeñas modificaciones sucesivas, mi teoría se desbarataría completamente… Tal órgano complejo sería conocido como un sistema irreductiblemente complejo”. Ahora sabemos que existen de hecho decenas de miles de sistemas irreductiblemente complejos a nivel celular.

Entre muchas otras cosas ahora sabemos que una de las clasificaciones más perfecta de las especies es en base al número de cromosomas de las células del ser vivo, y más específicamente de su cariotipo, la  célula del ser humano tiene 46 cromosomas el de los primates tiene 48 y los cariotipos son diferentes.

El Big Bang y el Génesis, ¿amigos o enemigos?

laimetre«Yo me interesaba por la verdad desde el punto de vista de la salvación y desde el punto de vista de la certeza científica. Me parecía que los dos caminos conducen a la verdad, y decidí seguir ambos. Nada en mi vida profesional, ni en lo que he encontrado en la ciencia y en la religión, me ha inducido jamás a cambiar de opinión».  (George Lemaitre 1894-1966 Bélgica creador de la teoría del Big-Bang, Sacerdote católico; The New York Times) .

La teoría del Big Bang  o teoría del universo en expansión, es el modelo cosmológico predominante que afirma que el universo se expande; se ha expandido a través de los siglos hasta llegar a su estado actual y continúa expandiéndose.

Hoy en día casi todos los astrónomos aceptan que el cosmos apareció en un instante de creación mediante la violenta explosión de una bola de fuego, hace unos 15 a 20 mil millones de años.

La teoría del Big Bang ha pasado de hipótesis estrafalaria a ser respetada como teoría científica. Esta teoría no hace otra cosa que confirmar que el cosmos tuvo un inicio, por tanto implica la necesidad de un ser creador y por tanto la confirmación de la creación del cosmos por Dios, un ser superior o como cualquier cultura quiera llamarle.

Ciertamente esta teoría cuestiona, el planteamiento de creación de la Biblia en el Génesis, pero como dijimos anteriormente no pretende dar una explicación científica de cómo se creó el mundo, sino de revelarnos una verdad de Fe y es que es que todo fue creado por Dios a su imagen y semejanza, lo creó para que ejerzamos dominio sobre él, que la mujer es parte esencial del hombre, que debemos confiar en el Dios creador, etc.

El Génesis no es un libro científico sino un libro de Fe que nos permite entender, con la pedagogía simple utilizada para las gentes del tiempo en que se escribió, que nos responde no el “Como” sino el “Quien” y “Para qué” de la creación.

La iglesia un lastre para la ciencia…          

«A todo investigadoreinsten profundo de la naturaleza no puede menos de sobrecogerle una especie dcosmológicoe sentimiento religioso, porque le es imposible concebir que haya sido él el primero en haber visto las relaciones delicadísimas que contempla. A través del universo incomprensible se manifiesta una Inteligencia superior infinita» (Albert Einstein). 

La iglesia como una institución de seres  humanos ha cometido muchos errores a través de la historia, pero decir que condenó y detuvo el avance de la ciencia, es históricamente incorrecto, durante la edad media podría acusarle de acaparar la ciencia,  pues cuando a nadie le interesaban, fue gracias a los conventos religiosos que se conservaron celosamente cientos de miles de escritos de la antigüedad, fue la iglesia quien fundó las milenarias universidades de Oxford (fundado por el franciscano Beato Ángelo de Pisa), la Sorbona por el sacerdote Roberto Sorbón, el capellán y confesor del rey Luis IX Roberto, Bolonia y Salamanca creadas y patrocinadas por la santa sede.

La gran acusación que se le hace a la iglesia católica por sus detractores, de que la Inquisición ordenó la ejecución de Galileo por afirmar que la tierra giraba alrededor del sol contradiciendo el génesis, que dice que el sol sale y el sol se mete, es una grandísima calumnia, han incluso inventado que antes de su ejecución pronunció la frase célebre de “Eppur si muove”, sin embargo se mueve.

La inquisición ni condenó a muerte ni torturó a Galileo murió con artritis en su cama y de muerte natural. La inquisición lo juzgo a petición y presión de otros científicos de la época y la sentencia le pedía que presentara su teoría como una hipótesis, no como un hecho probado,  “temporal donec corrigatur”, es decir, mientras no sea corregida la doctrina propuesta como absoluta y se presente como hipótesis.

La teoría heliocéntrica base de la discusión, fue desarrollada por Canónigo católico Copérnico, muchas décadas antes, cuyo observatorio estaba en la catedral de Frauenburg.

El primer gran observatorio astronómico, el más antiguo del mundo, y que funciona desde 1579, es el del Vaticano.

Los jóvenes ¿ateos, agnósticos, rebeldes o “les falta juventud”?

En los países más prósperos de Europa, donde se asume que  los jóvenes tienen una mejor formación, algo que se observa en ellos es el crecimiento del ateísmo, aproximadamente, tres de cada diez jóvenes de entre 15 y 21 años manifiestan que son ateos o no creyentes  y siete de cada diez jóvenes encuestados afirmó que la religión tenía “poca o ninguna importancia” en sus vidas (INJUVE)

¿Ateos?, 

Al joven le gusta el reto, el riesgo, quiere descubrir el cómo y el porqué del mundo, por tanto se aventura a negar la existencia de Dios,  se trata solo de su proceso de búsqueda y descubrimiento. Debemos alegrarnos cuando un joven manifiesta que no cree en Dios, porque es señal que está en la búsqueda de respuestas, porque está pensando y reflexionando sobre la vida y sus razones. Recordamos que casi todos nosotros en la juventud nos hicimos grandes cuestionamientos sobre la existencia de Dios  y algunos por algún tiempo nos declaramos ateos. No sé por qué extraña razón este ateísmo sucede más en los hombres que en las mujeres, quizás porque la mujer con ese sexto sentido e intuición especial que poseen, intuyen que es absurdo cuestionar la existencia de Dios.

Cuando un joven se declara ateo y dice “yo no creo en Dios”, espera la reacción adulta escandalizada, hay decirles simplemente  “está bien lo importante es que Dios si cree en ti” y recordarles que algunos de nosotros  a su edad también fuimos ateos.

¿Agnósticos?

El ateo niega la existencia de Dios, trata de demostrar que Dios no existe, toma postura, reta y discute, en cambio el agnóstico ni lo afirma ni lo niega, simplemente tiene una actitud indiferente, de “no me importa nada de eso”, a ese joven “¡le falta juventud!”, la juventud cuestiona, busca respuestas, toma riesgo, toma postura, es osada, pero nunca indiferente.

En un mundo que por intereses económicos se ha promovido la vida fácil, cómoda, hedonista, donde se pervierte al joven haciéndole creen que la felicidad está en el placer por el placer, en darle gusto a las pasiones y a los instintos, en donde se le invita a vivir “la vida loca”,  es muy fácil encontrar jóvenes agnósticos, que han perdido la esencia de su juventud, el deseo de luchar, de defender sus valores y principios a cualquier costo, de revolucionar el mundo, de buscar la verdad. El agnosticismo es una enfermedad de nuestros tiempos y no parte de la esencia de nuestros jóvenes.

¿Rebeldes?

El joven que rechaza a Dios y a cualquier práctica religiosa, como reacción de rebeldía porque los adultos; sacerdotes, padres y maestros les mostramos una religión dogmática llena de reglas y de “no hagas, no digas, no pongas, no y no, porque no” dignas del Nazismo, el adolescente la rechaza, como rechaza por naturaleza las reglas y los dogmas, el ama el testimonio de los adultos, las historias de amor y de éxito, le gustan los héroes, los ídolos, admirar a los hombres y mujeres exitosas.

Los jóvenes que rechazan la religión por rebeldía,  están “llenos de Juventud” y debemos alegrarnos por ellos, pues si logran encontrar un cristianismo que busca  el cambio, la justicia, la paz, el amor, un cristianismo que lucha por encontrar siempre la verdad  y nos invita a luchar por mejorar el mundo, a aventurarnos por camino ignotos y a pelear hasta la muerte por instaurar un reino de justicia, de equidad, de paz y amor, el reino de cristo en la tierra, encontraremos jóvenes llenos de juventud, osados, gozando el riesgo, dispuestos a clavarse los dedos en la carne para escudriñar sus entrañas y así construir y esculpir de ellos mismos el coloso el titan que dios espera de ellos.

La gran responsabilidad del educador…

Nuestra gran responsabilidad como educadores, es presentar a los jóvenes un cristianismo fresco y juvenil, una religión del sí en lugar de una religión del no.

Nuestra gran responsabilidad es darles testimonio con nuestras vidas, “tus actos me gritan tan fuerte que no oigo tus palabras” no dogmatizarlos, sino ser el oculista que les facilita lentes para ver el mundo con más claridad como ellos añoran.

Presentar la religión como un mapa para caminar felizmente por la vida, una lista de consejos para vivir mejor, recomendaciones milenarias para ser feliz y pautas para vivir más plenamente.

Ante el ateísmo alentarlos e invitarlos a continuar en la búsqueda, presentarles hechos, historias y elementos que les ayude a llegar a la verdad. Nunca condenarlos, burlarnos o descalificarlos.

 “La ciencia sin religión es coja y la religión sin ciencia es ciega”… Albert Einstein.

Gabriel Ruiz Huerta, Nov 2015.

 

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